Pocos lugares en Roma pueden enorgullecerse de tener un pasado tan prestigioso como el Hotel d'Inghilterra. El hotel, que en el s. XVI fue la residencia de los príncipes de Torlonia, en el s. XIX se convirtió en una de las metas favoritas de Byron, Keats y Shelley, y ya entrados en el siglo XX fue la residencia romana de Mark Twain, Ernest Hemingway, Liz Taylor y Gregory Peck.
Hoy, el hotel tiene el honor de acoger a una élite internacional que aprecia
la ecléctica originalidad, la exquisita elegancia, el servicio atento y la ubicación
envidiable a tan solo unos pasos de la plaza de España y de via Condotti.
Estrellas del espectáculo, nobles aristocráticos y amantes de los destinos con
historia se dan cita en los acogedores salones del hotel, decorados con boiserie,
lacas chinas y muebles de art decó, y en el Bond Bar, el rincón más británico
de la capital. El restaurante Café Romano completa este lujoso festín para los
sentidos con sorprendentes platos de la nueva cocina romana.

