Roma es una ciudad de contrastes: por un lado, exhibe los terciopelos purpúreos
de las residencias patricias y, por el otro, la pureza de un fragmento de capitel.
En las habitaciones Dobles Reales también podrá respirar esos contrastes mágicos,
típicos de Roma, gracias a sus paredes blancas que son el fondo ideal para resaltar
la esencial simplicidad de obras de arte moderno contrastando con la preciosa
riqueza de los muebles antiguos. Para regalarse una experiencia única y un confort
absoluto.
Las habitaciones Dobles Reales miden 30 m2 y disponen de cama matrimonial o dos
camas individuales, baño de mármol, muebles clásicos italianos, televisor de pantalla
plana, internet de alta velocidad, aire acondicionado y caja fuerte.






